
















El rugido de la elegancia: Cálido, especiado e imponente.
El Asad es uno de esos perfumes que imponen respeto apenas entrás a una habitación. Es una fragancia oscura, masculina y con mucha presencia, diseñada para el hombre que busca un aroma con "garra". Si te gustan los perfumes que se sienten picantes, amaderados y con un toque de dulzura misteriosa, el Asad es la pieza que le falta a tu colección.
El arranque: Una salida potente de pimienta negra y tabaco que te da una sensación de calidez inmediata. Es un inicio fuerte, para alguien con personalidad.
La evolución: En el corazón aparece el café y el clavo de olor, mezclándose con un toque de patchouli. Esta combinación lo hace sentir profundo, serio y muy sofisticado.
El secado: El final es lo mejor. Se asienta con una vainilla oscura, ámbar y maderas secas. No es una vainilla de postre, es una vainilla cremosa y varonil que se queda pegada a la piel por horas.
El Asad es un perfume con mucho cuerpo, por lo que rinde mejor en situaciones donde querés que tu presencia se note:
Noches y Eventos: Es su hábitat natural. Ideal para una fiesta, una cena elegante o cualquier salida nocturna donde busques un aroma que proyecte seguridad.
Invierno y Otoño: Al ser una fragancia cálida y especiada, se siente increíble en los días fríos. Es como un abrigo aromático que te acompaña todo el día.
Impacto inmediato: Si tenés una cita o una reunión importante donde querés dejar una huella de autoridad y madurez, el Asad no falla.
Es famoso por su duración extrema. Es un perfume que te ponés a la mañana y a la noche sigue ahí, presente. La proyección es fuerte durante las primeras horas, así que preparate para que te pregunten qué perfume llevás puesto. La botella, con sus detalles dorados y el relieve del león, refleja perfectamente la potencia de lo que hay adentro.
💡 Un consejo: Al ser una fragancia con tantas especias, proyecta muchísimo con el calor corporal. Con 3 o 4 atomizaciones tenés de sobra para todo el día. Si lo aplicás en la ropa, el aroma puede durar hasta el próximo lavado.